La Salud del Planeta
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La Salud del Planeta

La salud del ser humano ha alcanzado las más altas cotas de la historia. Sin embargo, nuestro planeta ha conocido mejores épocas. El bienestar que se ha conseguido en los últimos siglos ha ido desgastando nuestro entorno hasta el punto de que todo lo conseguido puede derrumbarse.

Un buen ejemplo para ilustrar esta paradoja es el éxito de la ciencia contra la malaria y el sida. La mortalidad de la malaria ha bajado un 60% desde el año 2000, mientras que el sida ha pasado de ser una sentencia de muerte a una enfermedad crónica para aquellas personas que tienen acceso al tratamiento. Por otro lado, la mortalidad materno-infantil baja, la pobreza extrema cae, el hambre se está mitigando (con un repunte el último año) y todo esto está aumentando la esperanza de vida durante prácticamente un siglo. Mientras suceden estos avances, la polución ya causa casi cinco veces más fallecimientos que la malaria y el sida juntas, las emisiones de carbono aumentan, el agua del mar cada vez es más ácida, el bosque tropical va desapareciendo, las necesidades de agua se disparan y los fenómenos climáticos extremos son cada vez más frecuentes. La Rockefeller Foundation, junto a la revista médica The Lancet, formaron en 2015 una comisión de salud planetaria para investigar todos estos fenómenos y darles un corpus científico.

La sobreexplotación de la Tierra ya nos está pasando factura, y lo seguirá haciendo si no se empieza a tomar en serio su cuidado. Para algunos científicos, ya no tiene sentido abordar la salud del globo y de las personas de forma separada; por eso, hace unos años nació una nueva disciplina que abarca ambas: la salud planetaria.

Todos estos problemas han dado lugar a la creación de la Alianza de Salud Planetaria, formada por instituciones científicas y filantrópicas que tratan de luchar y concienciar sobre el asunto.

Anthony Capon, primer profesor universitario en salud planetaria de la Universidad de Sydney, proponía cuatro ejes para pasar a la acción:

  1. Que la salud no sea solamente una disciplina médica, sino que esté presente en otras.
  2. Entender la salud de una forma eco-sostenible que beneficie a esta generación y a las siguientes.
  3. Ser conscientes de que hay varias opciones de desarrollo, y que la que se escoja puede tener consecuencias no deseadas.
  4. Demostrar cómo estas ideas son relevantes a escala global, nacional y local.

Fuente: https://elpais.com/elpais/2017/09/26/planeta_futuro/1506436752_661993.html

0 0 188 28 septiembre, 2017 Análisis de actualidad septiembre 28, 2017
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Acerca del autor

Melany Milena Lucena. Diplomada en enfermería con estudios de postgrado.

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