Técnica de extracción de una garrapata

Técnica de extracción de una garrapata

Edición:
Precio:
20€

Autor:
Puntuación:
5
Analizado el 13 marzo, 2017
Última edición:13 marzo, 2017

Reseña:

Las medicinas complementarias y alternativas constituyen una amplia y compleja combinación de intervenciones, filosofías, enfoques y terapias que adoptan un punto de vista holístico de la atención: el tratamiento de la mente, el cuerpo y el espíritu. Las terapias complementarias son aquellas que se utilizan conjuntamente con la medicina convencional.

Actualmente existe controversia respecto a la correcta forma de actuar frente a la extracción de una garrapata.

En caso de localizar una garrapata es importante una correcta extracción (evitando utilizar medidas estresantes como calor, aceite, vaselina, etc.) lo antes posible para disminuir la posibilidad de transmisión de la enfermedad, idealmente antes de 24 horas.

Técnica de extracción correcta de una garrapata:

  1. Tras la identificación de la garrapata; limpieza de la zona con povidona yodada.
  2. Se intentará coger la garrapata con unas pinzas finas y sin dientes mediante ligera tracción de forma progresiva, continua e unidireccional lo más próximo a la cabeza hasta su desprendimiento. Debemos evitar la rotación, aplastarla o cualquier tipo de medida estresante (calor, aceite, vaselina, etc.). Debemos tener en cuenta que los quelíceros (apéndices que utiliza la garrapata para succionar la sangre) tienen una forma curva similar a un anzuelo, por lo que para la extracción es necesario realizar un giro a la vez que tiramos de la garrapata. Con este paso conseguimos tanto la eliminación completa de la garrapata como evitar la regurgitación de su posible contenido patógeno.
  3. Asegurarse de que no queda ningún resto adherido. Si esto ocurriese: Con una aguja estéril o punta de una hoja de bisturí nº11 procedemos a su extracción ayudándose de una lupa si fuese preciso.
  4. Limpiar nuevamente la zona con povidona yodada.

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Tratamiento

Las personas que son diagnosticadas rápidamente y tratadas con antibióticos generalmente tienen un mejor pronóstico. Hay un porcentaje significativo de pacientes que no son diagnosticados a tiempo o que aunque sean diagnosticados a tiempo no responden al tratamiento convencional. Mientras que el CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos) estima que hasta un 20% de los pacientes sufrirán síntomas persistentes después del tratamiento estándar de Lyme, en un estudio realizado por científicos de la Universidad John Hopkins, se estimó que la tasa de fracaso del tratamiento convencional para la enfermedad de Lyme temprana es de más de un 36%. Otros estudios han demostrado que en la enfermedad de Lyme en estadio tardío, las tasas de fracaso del tratamiento pueden superar el 50%.

En la enfermedad temprana localizada, la doxiciclina es el tratamiento de elección en mayores de ocho años de edad. Los niños más pequeños se tratan con amoxicilina oral. La cefuroxima es un fármaco alternativo. La eritromicina y la azitromicina son menos eficaces.

Tratamiento recomendado enfermedad de Lyme

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El manejo de pacientes adultos con enfermedad de Lyme localizada temprana o diseminada temprana, en presencia de Eritema Migrans y ausencia de manifestaciones neurológicas y/o bloqueo aurículo-ventricular (AV) completo, puede realizarse con 10-21 días de doxiciclina oral 100 mg dos veces al día, 14-21 días de amoxicilina oral 500 mg tres veces al día o 14-21 días de cefuroxima oral 500 mg dos veces al día. En caso de intolerancia, alergia o presencia de alguna otra contraindicación para el uso de doxiciclina, se recomienda azitromicina oral 500 mg al día durante 7-10 días, claritromicina oral 500 mg dos veces al día durante 14-21 días o eritromicina oral 500 mg cuatro veces al día durante 14-21 días.

Aunque el tratamiento con antibióticos para la enfermedad de Lyme temprana se considera eficaz, existe una proporción significativa de pacientes que continúan con manifestaciones clínicas a pesar del tratamiento. No obstante, hasta la fecha no hay ninguna evidencia que sugiera resistencia adquirida de Borrelia a los antibióticos que comúnmente se utilizan en el tratamiento de la enfermedad de Lyme.

Se ha reportado evidencia circunstancial de desarrollo de resistencia, principalmente a eritromicina, en cepas de B. burgdorferi aisladas de pacientes con exposición previa a eritromicina. Para los niños menores de ocho años de edad en quienes están contraindicadas las tetraciclinas, el tratamiento recomendado en enfermedad de Lyme temprana localizada o diseminada es amoxicilina oral a dosis de 50 mg/kg/día, dividida en tres dosis al día, o cefuroxima oral 30 mg/kg/día en dos dosis al día. Los pacientes que presentan involucro del SNC requieren tratamiento con ceftriaxona intravenosa durante un máximo de 28 días para asegurar una penetración adecuada del medicamento a través de la barrera hematoencefálica.

Se recomienda el tratamiento intrahospitalario con monitorización cardíaca continua en aquellos pacientes que presenten disnea, síncope o dolor retroesternal, así como en aquellos con bloqueo AV de segundo y tercer grados y para los que se presentan con bloqueo AV de primer grado asociado a un intervalo PR prolongado (> 300 ms).

El tratamiento intrahospitalario por excelencia será con ceftriaxona intravenosa 2 g al día y posteriormente continuarse con doxiciclina oral como mantenimiento. Los pacientes con artritis de Lyme pueden ser tratados con antibióticos por v.o. o intravenosos; la mayoría de ellos presentan mejoría durante el primer mes de tratamiento. Se recomienda doxiciclina oral 100 mg dos veces al día, amoxicilina oral 500 mg tres veces al día o cefuroxima oral 500 mg dos veces al día durante 28 días en pacientes adultos.


Este artículo está basado en la tesina realizada por José Antonio González Molejón para el Máster en Cuidados de Heridas Crónicas realizado en Formación Alcalá.

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Acerca del autor

José Antonio González Molejón 2006-2009 Diplomatura en Enfermería de la Escuela Universitaria de Gijón. 2009-2010 Curso de Especialista de Enfermería en Urgencias y Emergencias-Universidad Oviedo. 2012 Curso de Operador de Rx en Hospital Asepeyo Coslada. 2014-2015 Curso de Especialista en Diálisis-Universidad Oviedo.

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