Diagnóstico del cáncer gástrico
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Diagnóstico del cáncer gástrico

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20€

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Puntuación:
5
Analizado el 6 marzo, 2017
Última edición:6 marzo, 2017

Reseña:

Este trabajo trata sobre la incidencia, factores predisponentes, diagnóstico y tratamiento del cáncer gástrico, todo desde un punto de visión general. Posteriormente se detalla el trabajo de investigación realizado para valorar la correlación entre la estadificación radiológica y la estadificación quirúrgica anatomopatológica en los pacientes con tumores gástricos avanzados tratados previamente a la cirugía con quimioterapia.

ENDOSCOPIA

Es el método más sensible y especifico, por lo que hoy en día es la técnica diagnóstica de elección. Permite la toma de biopsias.

TRANSITO GASTRODUODENAL

Es la técnica alternativa cuando la endoscopia no es posible, como pasa en tumores voluminosos de la unión esofagogástrica que no permiten el paso del endoscopio, y la mejor técnica radiológica en los estadíos precoces.

La exactitud diagnóstica es de sólo el 75%.

TOMOGRAFÍA COMPUTARIZADA (TC)

Es la técnica radiológica de elección para la estadificación.

Tiene limitaciones en la evaluación de la T (la seguridad diagnóstica de la TC en la determinación de T oscila en las series publicadas entre el 42% y el 69%), mejor valorada con la ecoendoscopia, del N y la carcinomatosis. La utilidad de la TC en el diagnóstico de carcinomatosis peritoneal es limitada, por depender de factores como: tamaño, localización, presencia de ascitis o cantidad de grasa intraabdominal. Asocia una elevada especificidad pero baja sensibilidad.

La técnica a utilizar es la TAC helicoidal con cortes finos, con grosor de corte igual o menor a 3 mm y un intervalo de reconstrucción de 1.5 mm permite reconstrucciones multiplanares de gran calidad.

En TC convencional, con contraste oral e inyección de contraste yodado intravenoso, se considera patológica una pared gástrica superior a los 10 mm de grosor, pero la causa puede ser variada: inflamación, varices, tumor, etc. Lesiones pequeñas o localizadas en una porción oblicua de la pared gástrica, pueden no ser detectadas, por el efecto de volumen parcial.

Tras la inyección de contraste yodado intravenoso el máximo realce tumoral es en la fase arterial tardía (40 segundos). La fase portal (70 segundos) es la que mejor valora adenopatías y metástasis.

La TC, usando 500 ml de agua como contraste oral, puede distinguir dos o tres capas en la pared gástrica por lo que demuestra mayor sensibilidad para el diagnóstico de la categoría T que la TC convencional. Sin embargo, tampoco diferencia T1 (invasión submucosa) de T2 (invasión muscular) y aunque mejora el diagnóstico de los T3 (invasión serosa) y T4 (invasión de estructuras vecinas), no es eficaz para diferenciar T2 de T3.

HALLAZGOS DIAGNÓSTICOS EN LA TC

  • Engrosamiento parietal focal
  • Infiltración difusa (linitis plástica)
  • Masa polipoide
  • Carcinoma mucinoso (baja densidad y posibles calcificaciones)

EVALUACIÓN DE LA INVASIÓN LOCAL (T)

Mediante TC no es posible distinguir entre T1 y T2, y el rendimiento es pobre en la diferenciación entre T2 y T3.

La exactitud global para la profundidad de invasión es del 69% y para T3 del 80- 83%. El signo más fiable de invasión de órganos adyacentes en TC es la presencia de masa o engrosamiento focal de la pared gástrica y lesión isodensa en el órgano adyacente. Sin embargo, es más frecuente la ausencia de plano graso entre el tumor y el órgano adyacente, ocasionando gran número de falsos positivos ya que puede deberse a adherencias inflamatorias, invasión tumoral, o simple contacto entre ambos por ausencia de grasa en pacientes delgados, y al efecto de volumen parcial. También hay falsos negativos.

En general, la TC tiende a infraestadiar la T. Las peticiones de TAC deberían especificar la localización endoscópica del tumor en el estómago, ya que condiciona la posición (supino o prono) en la que el paciente debe ser examinado.

EVALUACIÓN DE LA INVASIÓN GANGLIONAR (N)

Para la estadificación N se debe hacer TAC tóraco-abdominal.

El tamaño de los ganglios es el único criterio de sospecha de malignidad lo cual es un predictor pobre por existir ganglios menores de 5 mm invadidos y otros de mayor tamaño, sobre todo en tórax, inflamatorios.

Se consideran ganglios positivos los mayores de 8-10 mm en el eje corto, de morfología casi redondeada, con necrosis central y realce heterogéneo.

Tiene una seguridad para N entre el 40-70%. La ecoendoscopia (USE) es superior para algunos grupos ganglionares pero la TC detecta otros no accesibles a la USE. En este aspecto ambas pruebas tienen un rendimiento similar, con superioridad de la TAC para detectar ganglios alejados de la pared gástrica.

La nueva gastroscopia virtual por TAC necesita ser evaluada y sólo sería útil en casos de endoscopia imposible.

ECOENDOSCOPIA (USE)

El ultrasonido endoscópico (USE) puede valorar mejor la profundidad del tumor (T), especialmente en estadios precoces (T1 y T2) con una seguridad diagnóstica del 84 al 92%. Pero la principal limitación del USE es la pobre valoración de los ganglios y metástasis a distancia. Además, el USE es una técnica invasiva, operador dependiente, no siempre disponible y no es posible realizarla en casos de estenosis.

PET Y PET-TAC

La Tomografía por Emisión de Positrones (PET) está considerada como una de las técnicas de imagen con mayor capacidad para detectar metástasis en órganos sólidos, en especial las metástasis hepáticas. También es método de control en la evaluación de respuesta al tratamiento y en el diagnóstico de recidiva tumoral local.

No resulta de ayuda la valoración de la T del carcinoma gástrico. En la detección del tumor primario gástrico, se ha observado gran variación en los niveles de captación de flúor-desoxi-glucosa (FDG) en función de la histología: carcinomas mucinosos, en anillo de sello y adenocarcinomas pobremente diferenciados tienen menor captación de FDG que otros tipos de tumores. Además hay que tener en cuenta que la mucosa gástrica es un lugar de captación fisiológica de FDG.

El PET es menos sensible que el TC en la detección de afectación ganglionar en los compartimentos I y II, por su pobre resolución espacial. Desde mi conocimiento, no existen publicaciones sobre la eficacia del PET en el diagnóstico de afectación ganglionar en los compartimentos III y IV.


Este artículo está basado en la tesina realizada por Eva Sánchez Lalana para el Experto Universitario en Técnicas Diagnósticas en Ciencias de la Salud realizado en Formación Alcalá.

0 0 292 06 marzo, 2017 Tesinas marzo 6, 2017
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Acerca del autor

Eva Sánchez Lalana Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB, 2001-2007). Especialidad en Radiodiagnóstico en el Hospital Universitario Miguel Servet (HUMS) de Zaragoza (2008-2012). Máster Universitario en Iniciación a la Investigación en Medicina, por la Universidad de Zaragoza (2008 – 2009). Cursados varios Expertos Universitarios por diferentes universidades. Experiencia publicadora en revistas de alcance nacional e internacional.

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